En los estados más impuros de esa reacción química, The Big Pink suelta sus magníficas letras para no concluir nada ni especular entre el bombeo de sangre de cualquiera de sus oyentes. Dominos y Velvet, canciones de profunda creación romántica, brillan en el listado como poderosos sencillos radiales y muestran que para esta dupla de antojos novelescos, el ruido y la melodía caben en el mismo empaque. Que hay momentos de velocidad y otros de susurros. Que el ritmo va de cabeza a la exhibición melancólica, sin que esto extinga los ambientes cósmicos. Que hay belleza, sin lugar a dudas.