Esta inglesa mejor conocida como Mamy Rock, no huele a cardamomo o alcanfor, carga sobre su espalda 70 años de experiencia, sabidurÃa y un oÃdo absolutamente increÃble, además demuestra ser muy inteligente, pues en vez de andar gastando la pensión jugando cartas con sus amigas, se puso su mejor pinta para pinchar discos en los más reconocidos dancefloors del mundo.