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Los seguidores del cyberpunk han descubierto estilos y bandas y los han usado como vehículos para llegar a sus geografías imaginarias
A propósito del lanzamiento de su álbum Vio-logic, invitamos a la agrupación bogotana a recrear un posible escenario futuro de este planeta tierra, que víctima del calentamiento global y las crisis humanitarias, entre otros, parece estar más cerca que nunca de su fin. desde un escenario posapocalíptico, un llamado a la reflexión y a la acción.
No existe un ritmo que se encasille como Cyberpunk. No hay armonías o métrica Cyberpunk. La música Cyberpunk tiene una personalidad hecha de préstamos de la literatura y del cine y un cordón umbilical pegado a la electrónica.
Con métodos menos estrepitosos que los de las profecías de Nostradamus, las visiones de los escritores de historias cyberpunk, que se rotularon como pronósticos ficticios de la evolución, hoy le clavan un puño al risueño rostro del planeta. Los autores han donado sus órganos. Nuestro actual escenario ha sufrido transfusiones de las catástrofes medioambientales sobre las que meditaba J.G. Ballard, de los paisajes artificiales de William Gibson, y de la muerte y salvación en forma de aerosol que recreaba Philip Dick. Los hombres se alimentan de su propia especie. Los gobiernos con poderes absurdos que aplastan gente, la propaganda y el miedo, plasmados en las letras de George Orwell, están incrustados en la realidad como tumores malignos.
Somos protagonistas de un cuento cyberpunk. Tenemos pocas opciones y una de ellas es recrearnos sobre la chatarra que ha quedado. Mientras personajes como Al Gore hacen campaña bautizándose redentores del medio ambiente y el Live Earth vende todo su merchandising en un mundo feliz, la Tierra palpita a un compás infalible que se va acelerando. Cada vez hay más grietas y esto va a explotar.
Los daños van cavando a zarpazos la zanja del descontento, y como en una historia cyberpunk también surgen los solitarios subversivos, que perfilan una drástica rebelión para evitar la inminente desaparición del hombre en sus propias manos. Hay quienes organizan su resistencia a punta de guitarrazos, como los reclutados por Amnistía Internacional por las matanzas de Sudán o los Koyi K Utho con las letras crudas y frenteras de su nuevo disco. Pero si no asumimos que somos responsables de nuestro propio horror, así el mismísimo Lennon salga de la tumba para cantar su Give Peace a Chance o su Imagine, nos vamos a quedar con los versos premonitorios de La Pestilencia: “Futuro nunca habrá, futuro nunca ha habido, en este mundo que está perdido”, y como en el escrito de Dick, terminaremos siendo androides soñando con ovejas eléctricas.
Música ciberpunk un género fantasmaLos seguidores del cyberpunk han descubierto estilos y bandas y los han usado como vehículos para llegar a sus geografías imaginarias. Cuando la literatura cyberpunk nacía, un sector del panorama musical se electrocutaba. Se armaba de sintetizadores y rezaba a la tecnología. Emergían todos los hijos bastardos de Kraftwerk y surgía lo industrial. Más adelante aparecían el techno y demás radiaciones que se desprendían de un gigante árbol genealógico. Estos grupos, que tenían la electricidad como común denominador, y sus oyentes, fueron los más contagiados por los virus corrosivos que propagaban los escritores del movimiento. Como música cyberpunk se han adoptado también las bandas sonoras de las películas de esta especie. En ellas regularmente se acude a la electrónica, industrial, gótico, noise y, casi siempre, a brebajes de naturaleza similar arraigados en la máquina.
Atentados de ruido electrónicoEl ruido electrónico ha hecho parte de la música cyberpunk. El cuento llevaría a siglos atrás y a pasar por muchas trochas, pero aquí sólo se puede llegar a pocos puntos. Iniciando los 70, llegan terroristas musicales armados de sintetizadores y cajas de ritmos. Grupos como Cluster en Alemania, Residents en EUA y Throbbing Gristle en el Reino Unido, fueron los ruidosos del momento.
Kraftwerk, los primeros videntesEn la punta del iceberg están los cibernéticos Kraftwerk. Alemanes pioneros de sintetizadores y puente entre los ruidos electrónicos de Cluster y el techno industrial. Padres putativos de cuanto grupo electrónico se imagine. Sus referencias a la ciencia ficción y a la tecnología fueron constantes. Sus mentes fueron rayadas por libros como Future Shock, de Alvin Toffler. Ellos mismos dijeron una vez que podrían ser la música de Metrópolis, de Fritz Lang.
Prototipos de evolución sónicaEn los 80, algunas tendencias electrónicas se contagiaron de la oscuridad del gótico. La filosofía y el post-punk de Joy Division constituyen antenas importantes para los cyberpunk. El industrial vieja guardia también ha recreado insistentemente paisajes futuristas. Nombres como Cabaret Voltaire, SPK, Einstürzende Neubauten, Human League o Tuxedomoon están en la larga lista.
En los 90, un nuevo ataque de bandas industriales propició más ambientes para los escenarios posapocalípticos. Estos grupos dejaron un poco la parte teatral de sus antecesores. Siguieron fabricando criaturas de tecnología con sonidos callejeros pero en canciones más cortas. Ganaron ansiosas audiencias agrupaciones como Killing Joke (eslabón entre lo nuevo y lo viejo), KMFDM, Front 242, Skinny Puppy, Frontline Assembly, Ministry, y más adelante taladraron Fear Factory, NIN, Rammstein, Orgy, Omphh y Static X, entre otras.
Koyi K Utho presenta
Vio-logic: La lógica de la violencia
En su nuevo disco, la banda se transporta a un tiempo posapocalíptico, después de una guerra biotecnológica. El cielo ha cambiado, la atmósfera es estática pero densísima. La vegetación resurge con mutaciones, y ellos hacen parte de los sobrevivientes.
La portada de Vio-Logic muestra a un hombre con una herramienta acoplada al cuerpo que maximiza su poder mental. Una especie de escáner sobre la mente para medir la capacidad de violencia. El nuevo álbum de Koyi K Utho es un disco futurista gestado en una placenta cyberpunk. Para este especial de Shock, la agrupación bogotana enfatiza sobre lo que conspira Vio-Logic.
“El disco es antipolítico y contestatario. Planteamos que hay una manipulación ejercida por las potencias con respecto al Tercer Mundo. Asumimos que somos una especie de entes controlados por esa entidad mayor y que estamos liberándonos. La banda se muestra como una propuesta cultural beligerante. Lo que significa que protestamos utilizando los mismos medios que ellos usan con nosotros”.
En el álbum aparece el manejo de la publicidad. Un aspecto cyberpunk que viven Colombia y el planeta. La guerra es un ente publicitado en el mundo y se ha hecho incontrolable. Los medios de comunicación ayudan a que la guerra sea un negocio. El complot de comunicaciones es una relación con el cyberpunk: corporaciones que controlan todas las mentes y que tratan de crear un solo ente productor donde el individuo es simplemente una ficha más del ajedrez.
Con Vio-Logic, Koyi hace alusión a la biotecnología. “Al futuro de la ciencia y del hombre respecto a su conocimiento, a su apetito autodestructivo, al deseo de frenar él mismo su exacerbación de poder y de crueldad. En esta producción nos situamos después de una guerra biotecnológica. En todas las letras se plantea la posibilidad de que realmente ocurran estas cosas. Todo lo que hacemos trae consecuencias buenas o malas, y vamos a ser víctimas de lo que estamos haciendo ahora”.
El disco, a través de sus canciones y gráficas, ejemplifica el después de una guerra donde los recursos están controlados y minimizados por quienes conservan su poder. “Nosotros, los del Tercer Mundo, que no vamos a estar en ese grupo selecto de personas, tendríamos dos opciones para sobrevivir: la manipulación genética o la inclusión de ayudas al cuerpo como prótesis que, como es la forma barata, sería lo único a lo que podríamos apelar. Los que son la élite serían humanos modificados genéticamente, otra raza, un uno adelante. Es una carrera evolutiva y eso se plantea dentro del registro que es darwinista en ese plano. La idea es: hagamos rock y reventemos sus cabezas con mensajes y música pesada”.
El sonido de Vio-Logic
“Nos resistimos a las secuencias. Procuramos generar nuestros propios sonidos partiendo de los mismos instrumentos eléctricos tradicionales; operar la máquina para maximizar el sonido, en este caso. En muchos tracks, la voz está siendo afectada por su propia manipulación. Vio-Logic es más fuerte que el disco anterior. Suena más a Koyi en vivo. También utilizamos voces femeninas. En lo cyber casi siempre hay una especie de diosa virtual dadora de sabiduría y quisimos representarlo. Como músico invitado está Rodrigo Mancera en un cover de Sepultura. Hay una gran exploración electrónica. Fue muy enriquecedor tener a Keith Hillebrand, el mago en el diseño del sonido, y a Germán Villacorta mezclando en Los Ángeles, quien permanece al tanto de cómo está el sonido en el mundo”.
10 personajes artificiales del cine1. HAL (2001: A Space Odyssey)
2. R2D2 y C3PO (Star Wars)
3. Terminator (Terminator)
4. Robocop (Robocop)
5. Robby The Robot (Forbidden Planet)
6. Ash (Alien)
7. David, Gigolo Joe y Teddy (A.I.: Artificial Intelligence)
8. Motoko Kusanagi (Ghost In The Shell)
9. Black Maria (Metrópolis)
10. El Gigante de Hierro (The Iron Giant)
10 personajes artificiales de la TV1. Bender (Futurama)
2. Data (Star Trek: The Next Generation)
3. Astro Boy (Astro Boy)
4. Mazinger-Z (Mazinger-Z)
5. Optimus Prime (Transformers)
6. K.I.T.T. (Knight Rider)
7. Twiki y el Dr. Theopolis (Buck Rogers)
8. Robot (Lost In Space)
9. Voltron (Voltron)
10. Los Cylones y el Perro Robot
(Battlestar Galactica)
Ciberpunk: la fusiónCyberpunk es un neologismo producto de la fusión de las palabras “cyber” y “punk”. “Cyber” viene del griego kubernan, que significa agitar, guiar, gobernar, controlar. De allí se deriva la palabra “ciberespacio”, que fue utilizada por primera vez por William Gibson, quien la definió como “una alucinación consensual experimentada diariamente por millones de operadores legítimos en toda nación… Complejidad impensable. Líneas de luz puestas en el no-espacio de la mente, clusters y constelaciones de datos…”.
Otra palabra que se deriva de “cyber” es “cibernética”, rama de las matemáticas fundada por Norbert Wiener en 1948 (mismo año de la publicación de 1984, la famosa novela de George Orwell), que estudia los sistemas de control y la retroalimentación que dan los sistemas en cuestión, ya sean de tipo mecánico, eléctrico, electrónico o biológico, a quien los controla. Desde ese entonces, el prefijo “cyber” se usa en conexión con máquinas autómatas como robots (“cyborg”) y con el mundo de las computadoras (“cibernauta”, “cibersexo”).
Por otra parte, el término “punk”, de origen inglés y que traduce literalmente “joven criminal o vagabundo”, se utilizó a partir de finales de la década del setenta para definir a un movimiento musical dentro del rock, caracterizado principalmente por la agresividad y el rechazo a la autoridad.
Al unir los dos términos, podríamos decir que el cyberpunk es la respuesta anárquica y rebelde del ser humano frente a su hija: la tecnología.
Los exponentes del cyberpunk, que se extienden a la música, el cine, los videos musicales y el cómic, también han sido llamados "neuromantics" (por la novela de William Gibson), "mirrorshades" (por los anteojos de espejo que permiten ocultar la identidad), "new wavers" (por el movimiento musical new wave) y "outlaw technologists" (tal vez debido a que Case, el protagonista de Neuromancer, es una especie de vaquero computarizado que se encuentra al margen de la ley por traficar con información).
Pero sea cual sea su denominación, el estilo cyberpunk se caracteriza por estar influenciado por las formas góticas, barrocas y neobarrocas, por resucitar la fascinación por la clasificación y la enumeración del Medioevo y por la obsesión por los datos, mientras que las historias mantienen en común una visión apocalíptica en la cual la tecnología no ha hecho más que aumentar
la perdición del hombre.
Ciberpunk y literatura
Se podría decir que William Gibson no es el padre del cyberpunk, pero sí su hijo bastardo, ya que sus verdaderos padres son George Orwell y Philip K. Dick.
En su novela 1984 (escrita en 1948), el escritor británico George Orwell expone un futuro distópico en el que un gobierno totalitario aplasta al ser humano, obligándolo a cumplir con las leyes y normas mediante adoctrinamiento, propaganda, miedo y castigo despiadado. En 1984 se introducen conceptos claves como el de “Gran Hermano” (la vigilancia extrema y, por supuesto, el título del primer reality show para la televisión), “la Habitación 101” (espacios de tortura en nombre de la obediencia), y los “Policías del Pensamiento” (encargados de arrestar a quien piense de forma diferente a las consignas del partido). Como una especie de profecía perversa, es en el año 1984 cuando aparece por primera vez un comercial para televisión dirigido por Ridley Scott donde se anuncia el nuevo computador personal Apple Macintosh, mismo año en el que el escritor William Gibson publica Neuromancer y en el que el director James Cameron estrena su película Terminator.
Si Orwell es la parte punk del cyberpunk, la parte ciber es Philip K. Dick, un prolífico escritor norteamericano autor de obras que exponen sus obsesiones sobre la realidad, el tiempo, las sustancias psicoactivas, los robots, la vida extraterrestre, la muerte, la humanidad, las alucinaciones y los “lavados de cerebro” que lo atormentaron durante toda su peculiar vida, llena de visiones, extrañas casualidades y paranoia.
Junto a Gibson surgen otros necromantes del cyberpunk, como Robert Heinlein, J.G. Ballard, William Burroughs y K.W. Jeter, en una larga lista de autores.
Cyberpunk y cómic
Definitivamente, el pionero del cyberpunk en el cómic es el maestro Jack Kirby, autor de The Fourth World, una metaserie publicada por DC Comics a comienzos de los años 70. The Fourth World se centra en la eterna batalla entre el bien y el mal, representada por los mundos de New Genesis y Apokolips. Darkseid, el malvado señor de Apokolips, busca la “ecuación anti-vida” que le permitirá controlar a todos los seres vivos, y se opone a éste su hijo Orion, criado por sus enemigos en New Genesis. Otros personajes inmersos en el enfrentamiento son The Forever People (una pandilla de vaqueros-hippies-motociclistas intergalácticos), Mister Miracle, un mago espacial criado en Apokolips, quien junto con Big Barda, su amazónica esposa, supera una niñez de torturas, convirtiéndose en el escapista más grande del mundo; y Lightray, un pomposo guerrero de New Genesis. Jack Kirby también publicó para DC Comics la serie Kamandi, protagonizada por un joven héroe en un futuro posapocalíptico, en el que después de un evento llamado “El Gran Desastre”, los humanos se convierten en una minoría perseguida en un mundo gobernado por animales inteligentes y altamente evolucionados.
Junto a Kirby encontramos a otros autores como Jim Steranko (el encargado de introducir elementos impresionistas, expresionistas, cubistas, pop y op a los cómics), Tanino Liberatore y Stefano Tamburini (creadores de Rankxerox, personaje fundamental del cyberpunk), John Wagner (creador del policía pos-apocalíptico Judge Dredd), Alan Moore (autor de la obra maestra Watchmen), Katsuhiro Otomo (Akira), Masamune Shirow (Ghost In The Shell), Daniel Clowes (Like A Velvet Glove Cast In Iron) y Grant Morrison (The Invisibles), entre otros.
Ciberpunk y cine
El cine ha representado el apocalipsis con extrema contundencia, prótesis, máquinas, androides, represión, ataques nucleares... de la irrealidad a la cercana posibilidad del cyberpunk.
La ultratecnologíaLa tecnología del cyberpunk fusiona material genético (llamado wetware), tanto de hombres como de animales, con máquinas, para crear seres bio-mecanoides que puedan pensar como humanos y humanos que puedan pensar como máquinas. Esta tecnología visceral se concretiza en implantes cerebrales, prótesis artificiales y órganos clonados: la fusión entre el hombre y la máquina. La ultratecnología tiene sus raíces en el gnosticismo y el mito del demiurgo, un falso dios cuyo nombre verdadero es Samael (el dios de los ciegos), creado por Sofía (la diosa de la sabiduría), quien se rebela y asume su falso trono como creador y dios, engañando a la humanidad por medio de un programa de control mental que busca distraerla ante la llegada del Dios verdadero, con problemas materiales y el miedo a la muerte.
Junto al demiurgo encontramos otros orígenes del interés del hombre por la creación antropomorfa autónoma en los mitos griegos del Pigmalión, cuya escultura Galatea cobra vida, y en el de Hefeso y su gigante de bronce Talos. Se suman a éstos la leyenda judía del Golem, un ser creado con arcilla por el rabino Elijah Ben Judah, y sus derivados: el monstruo de Frankenstein (personaje central de la novela de Mary Shelley), los zombies o muertos vivientes del vudú y Pinocho, el autómata de madera que busca ser un niño de verdad, protagonista del cuento de Carlo Collodi.
El Futuro Pesimista
En términos generales, los escenarios del cyberpunk se presentan de dos maneras distintas y al mismo tiempo relacionadas entre sí: por un lado están las sociedades represivas, al estilo de las novelas de Orwell, y por el otro están los desiertos posapocalípticos, producto de desastres nucleares, pandemias incurables, invasiones extraterrestres o catástrofes medioambientales, donde rige la ley del más fuerte y donde los humanos vagan entre los restos de la
civilización agrupados en tribus o en solitario.
El cyberpunk es ante todo la combinación de la alta tecnología con la vida miserable. Un mundo donde las ciudades se han vuelto infiernos, en donde no hay escape ni esperanza. En el mundo cyberpunk sólo aquellos que viven al margen, los criminales y renegados vestidos de cuero y metal que usan la ultratecnología para recuperar algo de su humanidad perdida, tienen la posibilidad de sobrevivir. Las historias a menudo se inclinan hacia el mundo de la ilegalidad y siempre hay algo de ambigüedad moral: el enfrentarse al sistema no hace que los protagonistas del cyberpunk sean “héroes” en el sentido tradicional de la palabra.
10 cómics cyberpunk1. Akira, de Katsuhiro Otomo (1983)
2. Ghost In The Shell, de Masamune Shirow (1989)
3. Rankxerox, de Tanino Liberatore y
Stefano Tamburini (1980)
4. Judge Dredd, de John Wagner y Carlos Ezguerra (1977)
5. Watchmen, de Alan Moore y Dave Gibbons (1986)
6. Dark Knight Returns, de Frank Miller (1986)
7. Transmetropolitan, de Warren Ellis y Darick Robertson (1997)
8. The Invisibles, de Grant Morrison (1994)
9. Stray Toasters, de Bill Sienkiewicz (1988)
10. V For Vendetta, de Alan Moore y David Lloyd (1981)
10 series cyberpunk1. Futurama
2. Serial Experiments Lain
3. Aeon Flux
4. Robot Chicken
5. Transformers
6. Neon Genesis Evangelion
7. Ghost In The Shell
8. Thundarr The Barbarian
9. Phantom 2040
10. Firefly
10 películas cyberpunk1. La trilogía David Cronenberg: Videodrome (1983), Crash (1996) y eXistenZ (1999).
2. La trilogía Ridley Scott: Alien (1978), Blade Runner (1982) y Black Rain (1989).
3. La trilogía James Cameron: Terminator (1984), Aliens (1986), Terminator: Judgement Day (1989).
4. La trilogía Paul Verhoeven: Robocop (1987), Total Recall (1989), Starship Troopers (1997).
5. La trilogía Mamoru Oshii: Ghost In The Shell (1995), Avalon (2001) e Innocence (2004).
6. La trilogía George Miller: Mad Max (1979), The Road Warrior (1981), Mad Max Beyond Thunderdome (1985).
7. La trilogía Andy y Larry Wachowski: Matrix (1999), Matrix Reload (2003) y Matrix Revolutions (2003).
8. La trilogía Rusa: Stalker (1979) de Andrei Tarkovski, Pisma Miortvogo Cheloveka (Cartas de un hombre muerto) (1985) y Posetitel Museya
(El visitante del museo) (1989), de Konstantin Lopushanski.
9. Akira (1990) de Katsuhiro Otomo.
10. A.I. Artificial Intelligence (2001), de Steven Spielberg.
10 libros ciberpunk1. Neuromancer (Neuromante) (1984) de William Gibson. La novela que oficialmente inaugura el género, narra la historia de un hacker llamado Case contratado para participar en tráfico de información. Aquí se analizan los conceptos de ciberespacio, inteligencia artificial, realidad virtual e ingeniería genética. 2. Dr. Adder (1984) de K.W. Jeter. Un doctor recluta prostitutas por medio de la “interfase” para llegar a su subconsciente y convertir sus secretos más íntimos en realidad, además de mutilarlas y quemarles el cerebro con drogas.
3. Mirrorshades (1986), la primera antología de cuentos cyberpunk editada por Bruce Sterling.
4. Mindplayers (1987) de Pat Cardigan. Los “mindplayers” son los psicoanalistas del futuro, quienes atienden a sus pacientes utilizando una sofisticada tecnología conectada al nervio óptico que permite explorar tanto el consciente como el inconsciente.
5. Halo (1989) de Tom Maddox. La historia de un computador que adquiere autoconciencia y lleva a la humanidad a una profunda revolución tecnológica.
6. Count Zero (1986) de William Gibson. La secuela de Neuromancer cuenta la historia de un hacker envuelto en una red de intrigas corporativas.
7. Wetware (1988) de Rudy Rucker. Los humanos crearon a los robots llamados “boppers”. Ahora son los boppers quienes crean a “meatbops”, cuerpos humanos con la mente y personalidad de un bopper.
8. Schismatrix (1985) de Bruce Sterling. La humanidad se encuentra dividida en dos facciones: los “shapers”, quienes prefieren las mejoras genéticas, y los “mechanists”, quienes se apoyan en las prótesis mecánicas.
9. Headcrash (1995) de Bruce Bethke. Jack Burroughs se encuentra atrapado en la ciberred del espionaje virtual en la que su concepción de realidad comienza a desdibujarse.
10. Mona Lisa Overdrive (1989) de William Gibson. Según el autor, esta novela marca el final del género cyberpunk y cuenta la historia de Mona, una joven con un pasado turbio y un futuro incierto enfrentada a Angie, una mujer capaz de entrar al ciberespacio sin necesidad de computador.
Antonio Javier Alarcón Ríos | Shock.com.co
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