Hace aproximadamente año y medio fue parido un movimiento artístico, intencionalmente sucio y muy barato, titulado Consulado Popular. Su premisa: hacer lo que le da la gana y a la vez, invitar a que cada cual siga el ejemplo; el de no seguir el que impuesto en el sistema está. O no. Su sonido, igual que la intención lírica y visual, es recursivo, subversivo, económico, callejero, contemporáneo y al final muy bien logrado. Sus padres son anónimos pero ya confirman que habrá mucho que escuchar de ellos en adelante. Y para abrir la puerta del circo, esta es la introducción al movimiento con la participación especial del Pollo Democrático y el Pandamonio.
Esto no es un juego. Pare oreja y preste mucha atención.
Conozca un poco más del Consulado Popular a través de su cuenta en Twitter: @consupopular