Paseando en buseta por las vías de la corrupción nacional, observando el modo en que el país y sus recursos son descuartizados por los mandatarios, para obtener su tajada de cada chanchullo, Martín y Santiago ponen al descubierto el modus operandi en que es controlado y manipulado el pueblo a punta de sancocho y aguardiente, todo bajo el brazo protector de ASOCHANCHIBCHA, la asociación Chanchullera Chibchombiana. “Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia”.